Museo de Historia Natural e Histórico de San Antonio celebró 46 años destacando a colaboradores del patrimonio local

La ceremonia se realizó este sábado 10 de octubre en el frontis del recinto, ubicado en el denominado “Triángulo del Conocimiento”, donde se reconoció a personas que han contribuido al desarrollo del museo, la investigación científica y la protección del patrimonio natural y cultural de la provincia.

Con una ceremonia conmemorativa y reconocimientos a destacados colaboradores, el Museo de Historia Natural e Histórico de San Antonio celebró este sábado 10 de octubre su aniversario número 46, reafirmando su compromiso con la conservación, la investigación, la educación y la difusión del patrimonio natural y cultural del litoral central.

La actividad se desarrolló a las 11:00 horas en el frontis del museo, en el sector conocido como el “Triángulo del Conocimiento”, y contempló la tradicional entrega de reconocimientos a personas e instituciones que han realizado importantes aportes al quehacer de este espacio cultural y científico.
Entre los homenajeados estuvo el ornitólogo Manuel Rojas, por sus contribuciones al conocimiento de las aves del litoral; Darwin Iglesias, del Club Aéreo de San Antonio, por su colaboración con los estudios de humedales mediante sobrevuelos en la provincia y otros aportes; y Sergio Esparza, por su contribución a la colección ictiológica del museo.

También fue reconocido el voluntario Matías, por su colaboración con el Área Educativa de Fauna; Dinka Cepeda Thollander, por su apoyo al museo durante momentos especialmente difíciles; y Nancy Berríos, de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), por su colaboración con el Bioparque del recinto, entre otras personas que han contribuido a su desarrollo.
Esta tradición de reconocer públicamente a quienes colaboran con el museo se mantiene desde 1996, destacando el valor del trabajo conjunto entre personas, organizaciones e instituciones comprometidas con la protección del patrimonio local.
La jornada también contó con presentaciones artísticas del grupo musical AGARTHA y de una agrupación de música andina, que aportaron un componente cultural a la celebración.
Una historia ligada al patrimonio de San Antonio
Los orígenes del museo se remontan a 1980, cuando surgió en el seno de la logia Pitágoras de la masonería local. En ese contexto, se encomendó al entonces alcalde Jorge Domazos Pino impulsar la iniciativa, siendo considerado su fundador. El 10 de octubre de ese año, la institución fue inscrita en el Consejo de Monumentos Nacionales.
Durante sus primeros años se contó con la orientación de las arqueólogas Fernanda Falabella y María Teresa Planella en materias arqueológicas. Asimismo, se incorporaron los profesores de ciencias naturales y coleccionistas Miguel Arellano y Pedro Ramírez, quienes colaboraron en la puesta en marcha del proyecto.

Ramírez continuó posteriormente como primer conservador del museo hasta 1991. Sin embargo, al retirarse, se llevó su colección particular de insectos, que había facilitado en préstamo, dejando a la institución sin una colección propia.
Un momento decisivo ocurrió en 1992, cuando José Luis Brito, funcionario que había ingresado al museo en julio de 1987, junto a su hermano Cristian, donó 430 piezas pertenecientes al Grupo Ecológico Preservador de la Naturaleza (GEPNA), mediante una carta dirigida al alcalde de la época, Elidio Soto Soto.

Esta donación permitió iniciar la colección institucional, que con el paso de los años creció hasta superar las 25 mil piezas, consolidándose como uno de los principales recursos para la conservación y divulgación del patrimonio natural y cultural de la zona.
Ese mismo año, José Luis Brito asumió como conservador del museo, función que desempeñó hasta 2024. Posteriormente, tras cambios en su situación laboral, fue destinado a otras funciones, situación que, según los antecedentes entregados, fue revertida mediante una resolución de la Corte de Apelaciones de Valparaíso.

Del Grupo Escolar a una moderna infraestructura
En 1992, durante la administración del alcalde Nelson Roumat Guzmán, el museo fue trasladado desde el Grupo Escolar hasta calle Salvador Sanfuentes, donde permaneció durante aproximadamente 27 años.
Fue en esa etapa cuando comenzó a tomar forma el proyecto de contar con una infraestructura moderna y adecuada para las necesidades de la institución. La iniciativa se concretó en 2017, con la habilitación de un nuevo edificio que permitió modernizar las exhibiciones y ampliar las posibilidades educativas y de difusión.

En sus actuales dependencias se implementaron y renovaron diversas salas temáticas, entre ellas la Sala del Mar Chileno; la Sala de Arqueología de San Antonio; la Sala de Fauna Silvestre y Humedales; la Sala de Geología y Paleontología del Litoral Central; la Sala de Arqueología de Chile Central, dedicada a María Teresa Planella y Fernanda Falabella; y la Sala de Historia del Litoral Central.
A esta infraestructura se suma el Bioparque del museo, con una superficie superior a las cinco hectáreas, concebido como un espacio de educación y acercamiento a la biodiversidad. La institución también contó con un centro de rescate, cuyo funcionamiento se extendió hasta 2020.
Cuatro décadas de compromiso con la comunidad
A 46 años de su creación, el Museo de Historia Natural e Histórico de San Antonio se ha consolidado como un espacio relevante para la conservación de colecciones científicas, la educación ambiental, la divulgación de la historia local y la puesta en valor del patrimonio de la provincia.
Su trayectoria refleja el aporte de funcionarios, investigadores, voluntarios, organizaciones y colaboradores que, a lo largo de los años, han contribuido a fortalecer una institución que busca acercar el conocimiento a la comunidad y promover el cuidado de la riqueza natural y cultural del litoral central.

La celebración de este nuevo aniversario no solo permitió reconocer ese compromiso, sino también destacar la importancia de continuar fortaleciendo los espacios dedicados a la memoria, la investigación y la protección del patrimonio de San Antonio.

